Un formato pensado para empresas que quieren una experiencia diferente, bien organizada y con resultado tangible. Cada persona crea 1–2 piezas con acompañamiento constante del profesor para que el proceso sea fluido, sin bloqueos, y el acabado quede cuidado.
Empezamos con una demo breve de técnicas rápidas (pellizco y placas) y un repaso claro de los errores que suelen arruinar una pieza: grosor irregular, uniones débiles, bordes sin comprimir o exceso de agua. Luego, cada participante elige una pieza funcional (cuenco, plato pequeño, porta incienso, bandeja o taza sin asa) y avanzamos por etapas, con correcciones puntuales y checkpoints para asegurar estructura, proporción y estabilidad.
Cerramos afinando bordes y bases, ajustando textura si se quiere y haciendo una limpieza final para dejar la pieza lista para su siguiente fase. Ritmo cómodo, guía real y una sensación compartida de “lo hemos hecho” que se queda en la mesa.
Qué ofrece el taller
Acompañamiento constante: no es “haz lo que puedas”;
hay guía real y corrección técnica.
Ritmo claro y producción fluida: estaciones organizadas para que el grupo avance sin esperas.
Resultado tangible: cada persona termina 1–2 piezas con estructura y acabado cuidados.
Materiales y herramientas incluidos: laminadoras de arcilla, arcillas, tablas, rodillos, esponjas, estecas, texturas, recipientes y todo lo necesario. Además, contamos con más de 50 colores entre engobes y esmaltes desarrollados por nosotros mismos en el taller, para que cada equipo pueda elegir acabados y explorar combinaciones con criterio y buen resultado.
Espacio preparado para equipos: dinámica pensada para grupos, sin caos ni tiempos muertos.
Fotografías del proceso (opcional): momento final para foto de equipo y piezas realizadas.